HAZ DE TU VIDA UNA PROTESTA

En menos de una semana hemos observado como el mundo eleva el tono de protesta frente a una de las injusticias más marcadas que experimentamos: la discriminación. Una rodilla sobre el cuello de un hombre negro se convirtió en un acto contra todos nosotros, y emerge de nuestro corazón la insatisfacción de saber que aún en éste tiempo existen situaciones ante las que nos sentimos impotentes. ¿Cómo sanar una tierra destruida por los malos pensamientos y las terribles acciones que evidenciamos?

Recientemente el Presidente de los Estados Unidos usó una Iglesia y una Biblia para enviar un mensaje que, aparentemente, buscaba enseñarle a su nación que Dios se mantendría y que su palabra era la solución a todo. Esa tierra se cimentó sobre principios bíblicos, y así ha sido reconocida históricamente su Constitución, y sus iglesias son reconocidas por la importancia que le han dado a la oración, así como lo esencial de la adoración en sus reuniones, y por lo tanto el mensaje de que estarían seguros con base en sus hábitos cristianos parecía esperanzador. Nada más engañoso.

Dios no está interesado en que las personas tengan hábitos religiosos como orar, ir a una iglesia o adorarlo mediante canciones, si sus acciones no reflejan misericordia y amor, tratando a los demás con justicia. Cualquier acto de adoración resulta ridículo para Él si discriminamos a otros por alguna condición particular, si los explotamos, si asesinamos o permitimos que suceda sin levantar nuestra voz, y tantas otras cosas más. Dios no se siente impresionado con una vida de oración y amor por Él si hay discriminación y odio por los demás.

Seguir a Jesús no se trata solamente de cambiar nuestras conductas personales, necesitamos entender que hemos sido llamados a impactar a otros, a romper con los parámetros de una sociedad que discrimina a mujeres, extranjeros, enfermos o minorías. Si ese no es el Jesús que reflejamos, entonces nuestras palabras de amor por Dios son vacías, y a Él no le interesa en lo más mínimo recibir esa adoración. Jesús vino a sanar la tierra, a abrazar a los que eran rechazados, a volverse amigos de aquellos que fueron discriminados, toda su vida fue una historia de protesta en contra de un mundo religioso pero sin amor.
Sony, Microsoft, Riot, Naughty Dog show solidarity for Black Lives ...
¿Te indigna la discriminación que reciben las personas negras en Estados Unidos? ¿Qué tal el hostigamiento de los latinos allí? No necesitas ir tan lejos para darte cuenta de un mundo contaminado de segregación: te basta con ver el rechazo que experimentan los venezolanos en Colombia, el desagrado de algunos al ver los indígenas caminando descalzos por las calles de Bogotá, la vulnerabilidad de los campesinos despojados por la violencia, el saqueo que experimentan regiones como el Chocó, habitadas por negritudes , o la ola de violencia contra las mujeres desatada durante la cuarentena. 

En palabras de Chris Méndez, un predicador cristiano, "tal vez no podamos hacerlo todo, pero definitivamente algo debemos hacer". Quizá no puedes cambiar todo el sistema de discriminación del mundo, pero puedes vivir una vida como Jesús: protestar con acciones contra un mundo que ha convertido los actos religiosos en algo más importante que la justicia y el amor. No te quedes pensando en lo terrible de la situación, no ores solamente, ¡actúa! ¡habla! ¡enseña! 

"Para que el mal triunfe solo se necesita que los hombres buenos no hagan nada" 
Edmund Burke

Comentarios

  1. Dios colocamos este mundo bajo tu control, que sea tu voluntad y no la de nosotros.bendiciones.

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  2. Debemos cambiar el chip, que con solo el deseo se logran las cosas, debemos actuar, pero no es solo actuar, es saber actuar, no es comprometer la integridad de los demás, la violencia trae más violencia.

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